Por Jiddu Rojas

Fotografía de Pedro Meyer, tomada de La Prensa de Frente.
Les recuerdo respetuosamente que acabamos de pasar un Aniversario más del glorioso triunfo de la Revolución Popular Sandinista, 31 años, con la típica indiferencia de la Meseta Central Tica. Esta burbuja de simulacro y pequeñez, que nos cubre de mierda miamense sin memoria, reconstruyendo un principio de realidad social idiotizante. Quién nos robó el mes de Julio...bueno todavía queda el 26 de Julio.
Celebramos más el 4 de Julio gringo (con todo el respeto para el para su pueblo llano), en lugar del acontecimiento más importante de Centroamérica en la segunda mitad el Siglo XX y más allá - después de la derrota de los "Filibusteros" gringos esclavistas (en el Siglo XIX),y del alzamiento de Farabundo y Sandino (en la primera mitad del Siglo XX)- no hay tal vez un momento histórico más importante de dignidad; ¿Por qué carajos dejamos que lo invisibilizaran?
Digo no quiero caer en un patrioterismo necio, pero tanto silencio me abruma. Me siento como si padeciera la enfermedad de Funes el Memorioso. No es posible que dos países tan pequeños y vecinos, condenados por la misma geografía, tengan tanta distancia simbólica. ¿Dónde están los miles de inmigrantes nicas en Costa Rica?, sólo celebran “La Purísima” (y ya nada más), está muy bien, pero ¿Qué pasó con el 19 de Julio? ¿Les dará pena? ¿Les contaminamos los ticos nuestra nueva idiotez apátrida? Será el humo de la caña de los Arias que les mata los recuerdos junto a los pulmones y a la Vida en el Golfo...los medios son inocentes aquí, desgraciadamente, salvo La Teja.
Por cierto, no se vale poner de pretexto los fallos o logros de un Gobierno Sandinista o no, no es excusa ser enemigo o disidente del FSLN. ¡Esta celebración es más grande que el propio FSLN! ¡Quedó claro! El mismo Carlos Fonseca hubiese estado de acuerdo con esto. Con sus logros y desaciertos, esta es la fecha de caída de una de las tiranías más putrefactas de América Latina; y eso que en Nuestra América podemos rajar con los sátrapas. Un proceso popular de autoorganización (un nuevo Poder Constituyente, la Multitud de Spinoza y Negri, el Sujeto Social, el "Geist" hegeliano, lo que les de la gana), como el mencionado, debe inscribirse en la memoria colectiva centroamericana. ¿Cómo lo desinscribieron de nuestro imaginario colectivo?.
En serio, más allá de la guerra solapada, de la contrarrevolución, o de las torpezas de las relaciones binacionales, y de la subvaloración de las relaciones entre los dos países por parte de los diferentes gobiernos de turno. Nadie quiere hacer apología ciega de un acontecimiento histórico determinado, pero es que esta celebración trasciende internacionalmente, debería estudiarse en las escuelas ticas y centroamericanas, aunque sea para denigrarla, para criticar a los Sandinistas si se quiere, no sé, aunque sea un insulto anticomunista como en los 80´s. Ticos y ticas combatieron honorablemente junto a hombres y mujeres cubanos, chilenos, mexicanos, uruguayos, centroamericanos, argentinos, panameños, etc., hasta gringos combatieron... con la Brigada Lincoln, entonces, ¿Pesa tanto el miedo atávico al Otro, la repugnancia visceral por la dirección del FSLN? ¿Tan buena fue la propaganda de Reagan? ¿Qué nos pasa? De rodillas sólo para tomar puntería ...decían. Bueno...nos referimos en este contexto cívico a la actual LA BATALLA DE IDEAS que se nos viene encima...¿Qué hacer?
¿Dónde están nuestros muertos, dónde quedó el papel estratégico de Costa Rica y del Frente Sur, con Rodrigo Carazo mismo? ¿Alguien se acuerda del hijo muerto de Don Rodrigo Carazo? No me diga que la tomba no sabe, no justifiquen la carencia de un tejido social que herede esta vocación de resistencia. Qué silencio más infame...y repito no es excusa pelearse, o criticar con vehemencia o no, al FSLN y su dirección; hubo héroes de todo tipo y para todos los gustos, no sólo de Vanguardia y del PS-La Hormiga, o del MRP (por respeto, no quiero hablar de las Brigadas ticas) hasta troskos hubo en el Atlántico Nica (aunque ya sabemos como termino la cosa), no importa, nadie se acuerda del Día más Feliz de Centroamérica...1979: ¡Miles de ticos y ticas sin conocerse, sin ser de "izquierda" necesariamente, se abrazaban en el Parque Central!
El mundo no es una fiesta, y no se trata de ir a correr apastelados a la Gran Marcha del cínico de Kundera, todos juntos de la mano, "borrón y cuenta nueva", no, no, claro que no; pero sigue siendo imperdonable, que sólo unos amigotes estemos condenados a una catarsis en la cantina de turno –digo, al gran Kaki le hubiese encantado, pero este genio conspirador, habría señalado elegantemente su evidente insuficiencia- bueno...nos podemos poner nostálgicos, y la idea es cabrearse.
Por supuesto no dudo que algún homenaje más sutil y discreto puede haberse dado, como en otras ocasiones; y desconozco si críptico se dio, pero qué rédito político y de acumulación de fuerzas se hubiese perseguido para el campo popular tan golpeado recientemente, más allá de una secta fragmentaria, inocua y egolátrica. Pregunto fraternalmente: ¿Qué alternativas sustentables caben frente a este "destino manifiesto" a lo Cartago? Hasta dónde termina la tolerancia y comienza la complicidad? ¿Hay una ruta de escape de esta prisión estructural invisible, pero insoportable? ¿O sólo queda la ruta de evasión de la consciencia trágica para no ver la ruta de impacto que nos constituye como proyecto de país anexado? La distopía publicitada y el neonomadismo impuesto, me parecen las dos caras de la misma moneda devaluada, una derrota y un autoexilio; reclamamos reterritorialización y radical utopía.
En fin, frente a este lamentable ejemplo del vacío óntico-cultural meseteño...síntoma identitario de una curiosa República Bananera con sobros de Estado de Bienestar, habrá que comenzar por lo menos, a gritarle su sorda estulticia al mercado neoliberal impuesto y disfrazado de "libre comercio"; y a la putería politiquera cipaya (con perdón de las putas) y a su nueva y arrogante gendarmería naval, recordarles sus costosas derrotas. Podríamos incluso, soñar con jugar a ser una especie de coro trágico griego, y aunque sea como un eufemismo trasnochado, emular a aquel niño paladín del proletariado callejero nica, y gritarle a este sinsentido hegemónico que envenena nuestra cotidianeidad: "¡Qué se rinda tu madre! " (No se habrán olvidado de Andrés Castro, era de carne y hueso, es decir... tenía madre).
Gracias, Jiddu Rojas.
San José, Costa Rica, 20 de julio, 2010.
San José, Costa Rica, 20 de julio, 2010.
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